Ya han llegado esos momentos
De miradas y nervios
Y todo lo que tenga que ver con las mariposas del estómago al verla.
Ha llegado eso de querer preguntarla que tal el día.
De ver que se ha puesto y todos los días te guste como camina.
Ha llegado el momento de darte cuenta cuando está cansada porque trabajó hasta tarde. Y de verla refunfuñar porque quiere irse.
El momento de meterte en sus redes sociales (o en las otras) para ver si ha puesto algo o ha actualizado su foto.
Y ha llegado el peor de todos,
El de "como coño se lo digo".
No hay comentarios:
Publicar un comentario